ITC-BT-24: los interruptores diferenciales evolucionan para adaptarse a la electrónica de potencia
Si hace veinte años la mayoría de las averías eléctricas estaban relacionadas con contactos indirectos, sobrecargas o cortocircuitos, hoy existe un nuevo protagonista dentro de las instalaciones eléctricas: la electrónica de potencia.
Inversores fotovoltaicos, cargadores de vehículos eléctricos, variadores de frecuencia, bombas de calor, iluminación LED o electrodomésticos con control electrónico generan corrientes residuales muy diferentes a las existentes cuando se redactó el REBT de 2002.
Esta evolución obliga a replantear el criterio de selección de los interruptores diferenciales.
El nuevo REBT adapta la ITC-BT-24 para reflejar esta nueva realidad y alinearse con las normas UNE-HD 60364 y la IEC 60755, que clasifican los diferenciales según el tipo de corriente residual que son capaces de detectar.
¿Por qué deja de ser suficiente el diferencial tipo AC?
Durante décadas, el interruptor diferencial tipo AC ha sido el dispositivo más instalado en viviendas y pequeños edificios.
Su funcionamiento está pensado para detectar corrientes residuales alternas sinusoidales, típicas de cargas tradicionales como resistencias, motores o iluminación convencional.
Sin embargo, la mayoría de los receptores actuales ya no trabajan de esta forma.
La presencia de electrónica de potencia hace que aparezcan:
- corrientes pulsantes;
- componentes continuas;
- corrientes de alta frecuencia;
- formas de onda no sinusoidales.
Estas corrientes pueden afectar al funcionamiento de un diferencial tipo AC, reduciendo su capacidad de protección o incluso impidiendo su disparo en determinadas circunstancias.
Por este motivo, las normas internacionales llevan años recomendando el uso de diferenciales más adecuados para este tipo de receptores.
La evolución de las cargas eléctricas
La siguiente tabla resume perfectamente cómo ha cambiado una instalación eléctrica durante los últimos veinte años.
| Instalación típica en 2002 | Instalación típica en 2026 |
|---|---|
| Alumbrado fluorescente | Iluminación LED |
| Motores de arranque directo | Variadores de frecuencia |
| Electrodomésticos convencionales | Electrodomésticos inverter |
| Sin generación eléctrica | Fotovoltaica |
| Sin almacenamiento | Baterías |
| Sin movilidad eléctrica | Cargadores VE |
| Electrónica limitada | Electrónica de potencia generalizada |
El cambio es evidente.
Y precisamente por ello también deben evolucionar las protecciones.
Tipos de interruptores diferenciales
La IEC 60755 clasifica los interruptores diferenciales en función del tipo de corriente residual que son capaces de detectar.
Tipo AC
Detecta únicamente corrientes residuales alternas sinusoidales.
Fue el estándar durante muchos años.
Actualmente resulta adecuado únicamente cuando la instalación alimenta cargas puramente alternas y sin electrónica de potencia significativa.
Su utilización será cada vez menos frecuente.
Tipo A
Además de detectar corrientes alternas sinusoidales, también actúa frente a corrientes residuales pulsantes de corriente continua.
Es el diferencial recomendado para la mayoría de las instalaciones actuales.
Protege adecuadamente receptores como:
- lavadoras;
- vitrocerámicas de inducción;
- hornos electrónicos;
- bombas de calor;
- iluminación LED;
- pequeños variadores;
- equipos electrónicos domésticos.
Todo apunta a que el tipo A se convertirá en el diferencial de referencia en la mayor parte de las instalaciones de baja tensión.
Tipo F
Diseñado para receptores con convertidores de frecuencia monofásicos.
Resulta especialmente adecuado para:
- climatización inverter;
- bombas de calor;
- aire acondicionado;
- pequeños accionamientos electrónicos.
Presenta una mayor inmunidad frente a disparos intempestivos y un mejor comportamiento ante corrientes de alta frecuencia.
Tipo B
Es el diferencial más completo.
Detecta:
- corriente alterna;
- corriente pulsante;
- corriente continua pura;
- corrientes de alta frecuencia.
Se utiliza principalmente en:
- cargadores de vehículo eléctrico;
- grandes variadores de frecuencia;
- instalaciones fotovoltaicas;
- baterías;
- aplicaciones industriales.
Su empleo será cada vez más habitual conforme aumente la presencia de instalaciones híbridas.
Comparativa de los diferentes tipos de diferenciales
| Tipo | Detecta | Aplicaciones habituales |
|---|---|---|
| AC | Corriente alterna sinusoidal | Instalaciones tradicionales sin electrónica significativa |
| A | AC + corriente pulsante | Viviendas, terciario y pequeños comercios |
| F | Tipo A + alta frecuencia | Aerotermia, climatización, bombas inverter |
| B | Todo tipo de corrientes residuales, incluida corriente continua | Fotovoltaica, vehículo eléctrico, industria y almacenamiento energético |
¿Desaparece el diferencial tipo AC?
Esta es probablemente una de las preguntas que más se repiten desde que comenzó a conocerse el contenido del borrador.
La respuesta es no exactamente, aunque sí puede afirmarse que su protagonismo disminuye considerablemente.
El nuevo REBT no plantea una prohibición general del tipo AC, pero sí adapta la reglamentación al comportamiento real de las instalaciones actuales.
En la práctica, cada vez existirán menos situaciones en las que un diferencial tipo AC resulte la solución técnicamente más adecuada.
En cambio, el diferencial tipo A pasará previsiblemente a convertirse en la opción de referencia para la mayor parte de las instalaciones domésticas y terciarias.
Menos disparos intempestivos, mayor seguridad
Otro aspecto importante es que la correcta selección del diferencial no solo mejora la seguridad.
También aumenta la continuidad del servicio.
En instalaciones con abundante electrónica es relativamente frecuente encontrar disparos intempestivos provocados por pequeñas corrientes de fuga propias de los equipos electrónicos.
Seleccionar el diferencial adecuado permite:
- reducir falsas actuaciones;
- mejorar la disponibilidad de la instalación;
- aumentar la inmunidad frente a perturbaciones;
- mantener el nivel de protección exigido por la normativa.
La influencia del autoconsumo y el vehículo eléctrico
Dos tecnologías han acelerado especialmente esta evolución:
Instalaciones fotovoltaicas
Los inversores generan formas de onda complejas y pueden incorporar componentes continuas.
Esto obliga a seleccionar cuidadosamente el tipo de diferencial compatible con las instrucciones del fabricante y con la normativa aplicable.
Infraestructura de recarga
Los cargadores para vehículo eléctrico incorporan electrónica de potencia capaz de generar corrientes residuales distintas de las tradicionales.
Por ello, la ITC-BT-52 ya contempla requisitos específicos para la protección diferencial de estos circuitos, utilizando diferenciales tipo B o tipo A combinados con sistemas de detección de corriente continua residual (RDC-DD), según la configuración del equipo de recarga.
La normativa internacional ya marcaba este camino
La evolución prevista por el nuevo REBT no surge de forma aislada.
Desde hace años, las normas IEC 60755 y UNE-HD 60364 vienen adaptando los criterios de selección de los interruptores diferenciales a la creciente presencia de electrónica de potencia.
El borrador del reglamento simplemente traslada estas recomendaciones al marco reglamentario español, facilitando una mayor armonización con el resto de Europa.
🔎 ¿Sabías que...?
Un diferencial tipo AC puede no detectar correctamente determinadas corrientes residuales con componente continua generadas por equipos electrónicos. Por este motivo, los fabricantes de inversores, bombas de calor y cargadores de vehículo eléctrico suelen especificar expresamente el tipo de diferencial que debe instalarse para garantizar un funcionamiento seguro.
La visión técnica de Vorex
La elección del interruptor diferencial ya no puede realizarse por costumbre. Cada instalación debe analizarse teniendo en cuenta los equipos que realmente va a alimentar y las corrientes residuales que estos pueden generar.
En nuestra experiencia, el incremento del autoconsumo, la movilidad eléctrica y la climatización inverter hace que el diferencial tipo A sea actualmente la opción más adecuada en la mayoría de instalaciones residenciales y terciarias, mientras que aplicaciones como la recarga de vehículos eléctricos o determinados sistemas fotovoltaicos requieren soluciones específicas.
El nuevo REBT refuerza una idea fundamental: la protección diferencial debe adaptarse a la instalación y no al revés.
Lo que cambia en la ITC-BT-24
| REBT 2002 | Borrador REBT 2026 |
|---|---|
| Predominio del diferencial tipo AC | Mayor protagonismo de los tipos A, F y B |
| Instalaciones con poca electrónica | Electrónica de potencia generalizada |
| Menor complejidad en la selección | Selección según las características de los receptores |
| Protección centrada en contactos indirectos | Protección adaptada a nuevas corrientes residuales y mayor continuidad de servicio |