ITC-BT-23: la protección contra sobretensiones se convierte en un elemento esencial del diseño eléctrico
Si existe una Instrucción Técnica Complementaria que refleja perfectamente cómo han evolucionado las instalaciones eléctricas durante los últimos veinte años, esa es la ITC-BT-23, dedicada a la protección frente a sobretensiones.
En 2002, la mayoría de las instalaciones alimentaban receptores relativamente robustos frente a pequeñas perturbaciones de la red.
Hoy la realidad es completamente distinta.
Una vivienda puede incorporar:
- un inversor fotovoltaico;
- una batería de litio;
- un cargador para vehículo eléctrico;
- una bomba de calor inverter;
- equipos domóticos;
- routers;
- televisores;
- ordenadores;
- electrodomésticos con electrónica de potencia.
Todos ellos presentan una elevada sensibilidad frente a las sobretensiones.
Por este motivo, la nueva filosofía del REBT concede a la protección contra sobretensiones un papel mucho más importante que en la reglamentación de 2002.
¿Qué es una sobretensión?
Se denomina sobretensión a cualquier aumento de tensión que supera el valor nominal previsto para una instalación eléctrica.
Aunque todas las sobretensiones provocan un incremento de tensión, no todas tienen el mismo origen ni requieren la misma protección.
Desde un punto de vista técnico podemos distinguir dos grandes grupos.
Sobretensiones transitorias
Son incrementos muy rápidos de tensión que duran únicamente microsegundos o milisegundos.
Su amplitud puede alcanzar varios miles de voltios (kV).
Las causas más habituales son:
- descargas atmosféricas;
- maniobras de conmutación;
- apertura de cargas inductivas;
- maniobras realizadas por la compañía distribuidora.
Aunque su duración sea extremadamente corta, poseen una energía suficiente para destruir equipos electrónicos sensibles.
Sobretensiones permanentes
Se producen cuando la tensión de la red permanece por encima de los valores normales durante un tiempo prolongado.
Generalmente hablamos de tensiones del orden de varios cientos de voltios en una red de baja tensión.
Las causas más frecuentes son:
- rotura del conductor neutro;
- defectos en la red de distribución;
- desequilibrios importantes entre fases;
- errores de conexión.
Su efecto suele ser especialmente destructivo para electrodomésticos, iluminación y equipos electrónicos.
Diferencias entre ambos tipos de sobretensión
| Característica | Sobretensión transitoria | Sobretensión permanente |
|---|---|---|
| Duración | Microsegundos o milisegundos | Segundos o hasta que desaparece la avería |
| Tensión típica | Varios kV | Centenares de voltios |
| Origen habitual | Rayos, maniobras, conmutaciones | Rotura del neutro, defectos de red |
| Riesgo principal | Daño instantáneo en equipos electrónicos | Destrucción de receptores por sobretensión sostenida |
| Protección adecuada | SPD Tipo I, II o III | POP (Protección contra Sobretensiones Permanentes) mediante desconexión automática |
Esta diferenciación resulta fundamental.
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que un protector contra sobretensiones sirve para cualquier tipo de sobretensión.
No es así.
Los SPD (Surge Protective Devices) están diseñados para limitar las sobretensiones transitorias desviando el impulso hacia tierra.
Por el contrario, las sobretensiones permanentes requieren dispositivos capaces de desconectar automáticamente la instalación cuando la tensión supera un determinado umbral durante un tiempo establecido.
Los SPD adquieren un protagonismo mucho mayor
El borrador del nuevo REBT no introduce únicamente cambios normativos.
Refleja un cambio de filosofía.
Hace veinte años proteger un cuadro frente a sobretensiones podía considerarse una medida complementaria en determinadas instalaciones.
Hoy la protección frente a sobretensiones forma parte del diseño habitual de cualquier instalación moderna.
No solo se pretende proteger la continuidad del suministro.
También se protege la inversión realizada en equipos electrónicos cuyo coste puede alcanzar varios miles de euros.
Tipos de SPD
La normativa distingue tres categorías principales de dispositivos de protección frente a sobretensiones transitorias.
SPD Tipo I
Se instalan cuando existe riesgo de impacto directo del rayo o cuando la instalación dispone de un sistema externo de protección contra el rayo (pararrayos).
Su misión consiste en evacuar corrientes de descarga muy elevadas.
SPD Tipo II
Son los dispositivos más habituales en cuadros generales de baja tensión.
Protegen frente a sobretensiones inducidas y maniobras de conmutación.
En la actualidad constituyen la solución más utilizada tanto en viviendas como en edificios terciarios e industriales.
SPD Tipo III
Se colocan muy próximos a los equipos especialmente sensibles.
Actúan como protección fina y complementan la actuación de los SPD Tipo II.
Resultan habituales en:
- servidores;
- sistemas informáticos;
- equipos de telecomunicaciones;
- electrónica industrial.
Coordinación entre SPD
Uno de los aspectos que adquiere mayor importancia es la correcta coordinación entre las distintas etapas de protección.
No basta con instalar varios protectores.
Es necesario que trabajen de forma escalonada.
Impacto o sobretensión
↓
SPD Tipo I
(descarga gruesa)
↓
SPD Tipo II
(limitación principal)
↓
SPD Tipo III
(protección fina)
↓
Equipo protegido
Cuando esta coordinación se realiza correctamente, la energía de la sobretensión se reparte entre los distintos dispositivos, aumentando considerablemente su eficacia y vida útil.
¿Qué ocurre con las normas particulares de las compañías distribuidoras?
Uno de los aspectos que conviene destacar es que las compañías distribuidoras ya venían reforzando la protección frente a sobretensiones incluso antes de la actualización del REBT.
En el caso de Iberdrola, la Norma MT 2.80.13 (edición mayo de 2019), relativa a las especificaciones particulares para instalaciones de enlace, remite expresamente al REBT y, en particular, a los criterios establecidos en la ITC-BT-23 para la protección frente a sobretensiones.
Esto pone de manifiesto que la coordinación entre la reglamentación nacional y las normas particulares de las distribuidoras resulta cada vez más importante durante el diseño de las instalaciones.
En otras palabras, el nuevo REBT no introduce una idea completamente nueva, sino que consolida una tendencia técnica que ya venía aplicándose en la práctica.
¿Qué implica este cambio para el proyectista?
La protección contra sobretensiones deja de ser un elemento accesorio del cuadro eléctrico.
A partir de ahora será necesario analizar, entre otros aspectos:
- el riesgo de origen atmosférico;
- la presencia de líneas aéreas;
- la existencia de sistemas de protección contra el rayo;
- la sensibilidad de los equipos conectados;
- la coordinación entre SPD;
- la calidad de la puesta a tierra.
Cada uno de estos factores influirá en la selección del dispositivo de protección más adecuado.
🔎 ¿Sabías que...?
Un inversor fotovoltaico, una bomba de calor o un cargador de vehículo eléctrico pueden incorporar electrónica de potencia valorada en varios miles de euros. Una única sobretensión transitoria de pocos microsegundos puede dañar irreversiblemente estos equipos si la instalación no dispone de una protección correctamente coordinada.
La visión técnica de Vorex
Durante los últimos años hemos observado un cambio muy claro en el perfil de las instalaciones eléctricas. Cada vez existen más equipos electrónicos, más autoconsumo, más sistemas de almacenamiento y una mayor dependencia de la continuidad del suministro.
En este contexto, la protección contra sobretensiones deja de ser una cuestión de cumplimiento normativo para convertirse en una decisión de diseño. Una correcta selección y coordinación de los SPD, junto con una puesta a tierra eficaz, no solo protege la instalación, sino también la inversión realizada por el cliente.
Por ello, consideramos que la actualización de la ITC-BT-23 representa uno de los cambios más relevantes del futuro REBT.
Lo que cambia en la ITC-BT-23
| REBT 2002 | Borrador REBT 2026 |
|---|---|
| Protección frente a sobretensiones con menor protagonismo | La protección frente a sobretensiones pasa a formar parte del diseño habitual de la instalación |
| Menor presencia de equipos electrónicos | Instalaciones con elevada electrónica de potencia |
| Autoconsumo testimonial | Integración generalizada de generación y almacenamiento |
| Riesgo centrado en la continuidad del suministro | Protección de personas, equipos e inversión económica |