ITC-BT-53: la corriente continua entra definitivamente en el REBT

Si hubiera que señalar una novedad que simboliza la modernización del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, probablemente sería la incorporación de una Instrucción Técnica Complementaria específica para instalaciones en corriente continua.

Hasta ahora, el REBT estaba concebido casi exclusivamente para instalaciones en corriente alterna. Sin embargo, la realidad tecnológica ha cambiado profundamente.

 

Hoy resulta habitual encontrar instalaciones donde una parte importante de la energía circula en corriente continua (DC):

  • instalaciones fotovoltaicas;
  • sistemas de almacenamiento mediante baterías;
  • centros de datos (CPD);
  • alumbrado de emergencia;
  • telecomunicaciones;
  • sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI/UPS);
  • microrredes y sistemas híbridos.

 

La incorporación de la ITC-BT-53 responde precisamente a esta evolución y dota al reglamento de un marco técnico específico para este tipo de instalaciones.

EJEMPLO CIRCUITO CC

¿Por qué era necesaria una ITC específica?

Durante muchos años la corriente continua tuvo una presencia muy limitada en las instalaciones de baja tensión.

Las pocas aplicaciones existentes estaban perfectamente definidas y normalmente asociadas a instalaciones muy concretas.

Sin embargo, el crecimiento del autoconsumo ha cambiado completamente este escenario.

 

Actualmente, una vivienda equipada con paneles solares y baterías puede tener cientos de voltios en corriente continua presentes durante buena parte del día.

Y una nave industrial con una instalación fotovoltaica de gran potencia puede disponer de varios strings trabajando a tensiones próximas a 1.000 V DC.

 

La corriente continua ha dejado de ser una excepción.

Se ha convertido en una parte habitual de muchas instalaciones.

Corriente alterna y corriente continua: dos comportamientos muy diferentes

Aunque ambas transportan energía eléctrica, su comportamiento frente a maniobras y defectos no es el mismo.

Corriente alterna (AC) Corriente continua (DC)
Cambia de polaridad 50 veces por segundo Mantiene la misma polaridad
El arco eléctrico se extingue con mayor facilidad El arco eléctrico puede mantenerse durante más tiempo
Protecciones ampliamente implantadas Requiere dispositivos específicos
Tecnología consolidada desde hace décadas Desarrollo creciente debido al autoconsumo y almacenamiento

 

La diferencia más importante desde el punto de vista de la seguridad es el arco eléctrico.

El principal riesgo: el arco eléctrico en corriente continua

Cuando se abre un circuito en corriente alterna, la intensidad pasa por cero cien veces por segundo (50 Hz), facilitando la extinción natural del arco eléctrico.

 

En corriente continua esto no ocurre.

La intensidad permanece constante y el arco puede mantenerse durante mucho más tiempo si los dispositivos de corte no están diseñados específicamente para este tipo de corriente.

 

Por este motivo:

  • no todos los interruptores automáticos sirven para corriente continua;
  • no todos los seccionadores pueden utilizarse en instalaciones fotovoltaicas;
  • las maniobras deben realizarse con equipos específicamente certificados para DC.

 

Este es uno de los aspectos que el nuevo REBT pretende reforzar mediante la incorporación de la nueva ITC.

Protección específica para instalaciones en corriente continua

Las instalaciones DC requieren criterios de protección diferentes a los utilizados tradicionalmente en corriente alterna.

 

Entre los elementos que adquieren especial importancia destacan:

  • interruptores automáticos específicos para corriente continua;
  • fusibles DC;
  • seccionadores bajo carga;
  • conectores certificados;
  • SPD específicos para corriente continua;
  • sistemas de puesta a tierra adaptados a la configuración del sistema;
  • correcta identificación de polaridades.

 

La selección de estos equipos no puede realizarse aplicando únicamente criterios utilizados en instalaciones de corriente alterna.

La importancia del seccionamiento

Una de las operaciones más habituales durante el mantenimiento consiste en aislar una parte de la instalación para trabajar con seguridad.

En corriente continua esta operación adquiere una importancia aún mayor.

 

El nuevo REBT insiste en que las instalaciones deben diseñarse de forma que puedan ser seccionadas de manera segura, permitiendo realizar trabajos de mantenimiento sin riesgo para los operarios.

Especialmente en instalaciones fotovoltaicas, resulta imprescindible disponer de dispositivos de corte claramente identificados y accesibles.

Fotovoltaica y almacenamiento: el principal ámbito de aplicación

Aunque la nueva ITC tiene un alcance mucho más amplio, su impacto será especialmente importante en instalaciones que incorporen:

  • paneles fotovoltaicos;
  • baterías de litio;
  • sistemas híbridos;
  • inversores bidireccionales;
  • sistemas de respaldo energético.

 

Estas instalaciones presentan nuevos escenarios de funcionamiento que el REBT de 2002 apenas contemplaba.

 

Por ejemplo:

  • generación simultánea con consumo;
  • carga y descarga de baterías;
  • funcionamiento aislado de la red;
  • circulación de energía en ambos sentidos.

 

Todo ello requiere criterios específicos de diseño y protección.

La seguridad durante el mantenimiento

Uno de los aspectos más interesantes de la nueva ITC es la importancia que concede a las operaciones de mantenimiento.

No basta con diseñar correctamente la instalación.

También debe facilitarse que cualquier intervención futura pueda realizarse de forma segura.

 

Esto implica aspectos como:

  • identificación permanente de los circuitos DC;
  • señalización específica;
  • dispositivos de corte accesibles;
  • documentación actualizada;
  • procedimientos adecuados de consignación.

 

En instalaciones con generación fotovoltaica, por ejemplo, es importante recordar que los módulos siguen produciendo tensión mientras reciben radiación solar, incluso aunque el inversor esté desconectado.

La corriente continua también llega a otros sectores

Aunque la fotovoltaica es el ejemplo más evidente, la corriente continua también gana protagonismo en otros ámbitos.

 

Cada vez es más frecuente encontrar instalaciones DC en:

  • centros de proceso de datos (CPD);
  • edificios inteligentes;
  • sistemas de iluminación de emergencia;
  • telecomunicaciones;
  • industria automatizada;
  • movilidad eléctrica;
  • microrredes.

 

Todo apunta a que esta tendencia continuará creciendo durante los próximos años.

🔎 ¿Sabías que...?

Un arco eléctrico en corriente continua puede mantenerse durante mucho más tiempo que en corriente alterna si el dispositivo de corte no está diseñado específicamente para este tipo de instalaciones. Por este motivo, utilizar protecciones certificadas para corriente continua no es una recomendación, sino un requisito esencial de seguridad.

 

La visión técnica de Vorex

La incorporación de una ITC específica para corriente continua era un paso necesario.

Durante los últimos años hemos asistido a un crecimiento espectacular del autoconsumo y del almacenamiento energético, mientras que el reglamento seguía centrado casi exclusivamente en instalaciones en corriente alterna.

 

La nueva ITC-BT-53 reconoce que la corriente continua ya forma parte de las instalaciones de baja tensión y establece un marco técnico mucho más adecuado para garantizar su diseño, ejecución y mantenimiento con los niveles de seguridad exigibles.

 

En nuestra opinión, esta será una de las instrucciones con mayor recorrido en futuras revisiones del REBT, ya que el peso de la corriente continua seguirá aumentando conforme avance la electrificación y la generación distribuida.

Lo que cambia en la ITC-BT-53

REBT 2002 Borrador REBT 2026
No existía una ITC específica para corriente continua Se incorpora una ITC dedicada exclusivamente a instalaciones DC
Predominio casi absoluto de la corriente alterna Convivencia entre sistemas AC y DC
Protección basada principalmente en dispositivos AC Incorporación de protecciones específicas para corriente continua
Escasa presencia de autoconsumo y almacenamiento Generalización de instalaciones fotovoltaicas y baterías
Procedimientos centrados en instalaciones convencionales Nuevos criterios de diseño, seccionamiento y mantenimiento para sistemas DC

 

Relación con la nueva ITC-BT-53

La incorporación masiva de instalaciones fotovoltaicas y sistemas de almacenamiento ha puesto de manifiesto una carencia importante del REBT de 2002: la ausencia de una instrucción específica dedicada a la corriente continua.

 

Por este motivo, el borrador del nuevo reglamento introduce la ITC-BT-53, una nueva instrucción que desarrolla los criterios técnicos para el diseño, protección y mantenimiento de instalaciones en corriente continua.

 

Su aparición supone una de las novedades más significativas del futuro REBT y representa un paso lógico en la adaptación del reglamento a las tecnologías actuales.